Mensajes Subliminales de Una Realidad Connotada 1
Siempre fui el tipo de persona que nunca creí, que nada sucede por acaso y también, que nadie te da algo gratis, por eso, empecé a connotar las cosas que yo percibía en mi cotidiano, aunque yo prefiera decir que estoy denotando lo obvio, ya que ni todo lo que una persona ve la otra consigue. Si tú no sabes lo que es denotar, es muy sencillo, es apenas tener una primera impresión sobre cualquiera cosa y describirla, y connotar, cosa que más hago en mi día a día, va más allá de todo ello, o sea, es mirar más allá de lo que tus ojos realmente consiguen ver, completando las metáforas que las ocasiones te ofrecen y viendo el doble sentido en todo que es hecho o simplemente, el lado oscuro de cada acto.
Vamos al primer ejemplo: imagines un político en un barrio pobre en período de elecciones, abrazando todos aquellos niños y aquellas viejitas, creyendo que están arrasando. Denotando este tema, yo te diría que un político fue en un determinado lugar y la población lo trató muy bien. Empero, connotando, cosa que solamente se consigue cuando se tiene una visión subjetiva sobre un asunto, diría que un político se arriesgó al ir en una chabola peligrosa, llena de delincuentes, abrazando muchas personas, sin voluntad, en cambio de votos, y no porque le gusta los niños, pues después de las elecciones, sólo vuelvan para las próximas. Hasta porque, la mejor manera de se conquistar los padres es a través de los hijos. Ello es lo que los ojos miran, pero el corazón no consigue sentir.
Alguien te acechas, pero mordiendo y/o lamiendo discretamente los labios. No pienses que esta persona está haciendo ello por estar con la boca resecada. El significado es otro y tú lo sabes. De esta vez no voy a connotar.
Un muchacho llega para su enamorada, dice que la ama y que ellos necesitan ir para un nivel más allá en su relación. La pobrecita piensa que él quiere matrimonio. Pero, atrás de las dulces palabras como “te amo” y sobre este nuevo nivel, es claro que él la propone sexo. Sin embargo, cuando se está apasionada no hay como ver esta verdad. Tú jamás oirás una mujer, diciendo a su hombre que ellos tienen que avanzar en su relación, mas un hombre, sí.
Cuando alguien se queda mucho tiempo cerca de ti, alabándote, puedes creer que hay algo en ello. Denotadamente, un inocente iba a decir que es porque fulano(a) le admira mucho y que no hay nada de malo en eso, ya que son amigos. Mientras, si tú tuvieres un tercer ojo o una mente sucia como la mía, vas a comprender que fulano(a) no te gusta apenas como amigo(a) y procura algo más allá o entonces, que está te rodeando para pedir algo, por ejemplo, dinero, porque es a través de muchas alabanzas que se amansa una fiera, para que no digas “no”.
Cuando tú ganas un regalo muy bueno o por lo menos costoso, y la persona que te lo dio pasa todo el tiempo diciendo el valor, no es para decir lo cuanto te gusta, por el contrario, es para decir que fue muy caro y que tú debes valorarla por ello. Es un modo que diversas personas tienen para se mostraren en su gente y dijeren al mundo y a sí propias, que no son pobres o simplemente, que no son más pobres, porque eso en general, ocurre a quien ya vivió el último caso.
Si tú vas a una determinada secta y allá, el líder religioso usa el tiempo hablando y te preguntando donde está tú compromiso con Dios, inocentemente, tú pensarías que él estuviese se refiriendo a tu fe, lealtad y comportamiento delante del Señor. ¡Ello no es importante! Para individuos como él, el verdadero compromiso con el Señor es sacar el dinerito de tu cartera. No importa si tú eres malo(a), porque, probablemente va a orar por ti, para que tus pecados sean perdonados y que continúes firme y fuerte en la fe, digo, en el money.
Es chistoso cuando se va a un mall o a un mercado. En el mall, tú sales de una escalera automática y anda hasta el final para tomar otra, mientras que en el mercado, tú coges el arroz aquí y la judía del otro lado. En general, los ítems esenciales quedan allá en el final. Todo ello no es sin ton ni son. Es para que tú veas todas las otras tiendas/secciones y los anaqueles, respectivamente, y recuerdes en comprar más algunas cosas.
Tú vas a determinado lugar y mira luego algunos de aquellos mensajes que te dejan sonriente: “50% off”, “70% de descuento” o “promoción”. ¡Caramba, realmente estas cosas te hacen sentir bien, por hacerte pensar que podrás gastar un poco más su dinero! Empero, cuando un producto está con precio promocional, puedes creer que hay otro mucho más costoso para compensar la pierda de beneficios en aquel, y como tú no vas a la calle solamente para comprar una cosa, hasta mismo por causa de la comodidad, pereza o falta de tiempo, entonces compras todo en un sólo lugar, sin aprovechar los precios de varios lugares con descuentos.
¿Ya reparaste que en determinados lugares, cuando pagamos algo en el cajero y saludamos la persona, que esta siquiera mira en tus ojos? No es porque ella sea antipática. Quizás sea, uniendo lo inútil a lo desagradable. En verdad, es para no crear un vínculo con el cliente.
¿Percibiste que después que inventaron la computadora, la gente pone la culpa de todos los problemas en el “sistema”? Tú telefoneas para alguno servicio de atención al cliente y cuando la telefonista sabe que es problema para ella, como por ejemplo, la cancelación de un producto o servicio, te habla que el sistema no está funcionando en aquel momento, porque sabe que no va a te convencer a cambiar de idea, y probablemente podría perder puntos con ello, a depender de la empresa. Otra cosa muy común es decir que el error fue del sistema. ¿M…, pero quién hace el control del sistema? Como decía un jefe mío, “el problema está entre la silla y la computadora”.
Bueno, por hoy no voy a connotar más. Jajajaja. Creo que sea mejor dejar un poquito para después. Hasta los próximos textos, porque este es el primero de muchos, ya que la vida es una realidad a ser connotada.
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