Momento Inspiración
Empecé a escribir este texto a las 01:34 de la madrugada y sólo volví acá después de las 4 de la tarde, hora de Brasil. Estoy junto a mi computadora intentando continuarlo. No quiero hablar de amor ni de sexo, tampoco de problemas de familia o redactar un texto filosófico. Hoy quiero hacer algo distinto, que pueda estar más presente en la vida del lector. Sin embargo, no sé qué tema voy a usar. A veces la idea no me viene a la mente, otras veces la tengo, pero no tengo ganas de escribir. Creo que esto se sucede a veces contigo también, ¿no?
Hay momentos que escribimos por placer, otros por obligación. Cuando se está en la escuela, por ejemplo, y la profesora pide que el alumno escriba un texto sobre determinado asunto o entonces cualquier cosa que él quiera, hay momentos en que la dificultad es empezarlo.
También estoy en la misma situación. No en la escuela, pero a mi blog, porque mis lectores (por lo menos aquellos que siempre me acceden o gustan mis posteos) tienen sed de lectura o de conocimiento y yo necesito saciarlos. ¿Cómo? Primeramente, para el individuo que tiene que escribir algo ya determinado por alguien, tiene que pensar sobre el tema, el pro y el contra, sus beneficios y maleficios, soluciones, una visión del escritor a respeto del asunto, etc.
Una pista muy importante para un buen escritor es no quedarse repitiendo las mismas palabras en párrafos próximos, cada uno de estos con el mismo número de líneas o equilibrados, pudiendo ser un poquito mayor o menor que el otro, para una buena apariencia y limpieza. Si tuvieres la oportunidad para escribir en un borrador, será mejor, porque así podrá leer y corregir los errores antes de entregar tu trabajo.
Si el texto fuere sobre cualquier cosa que quieras, entonces pienses en algo que te haces sentir bien y/o que realmente sabes, porque tendrás que argumentarla, mostrando conocimiento y opinión de modo objetivo o subjetivo.
Acá yo he escogido hablar sobre la falta de idea que se me ocurre a veces, por estar pensando en ciertos problemas que me agobian. Cuando tenemos una misión, debemos estar listos para ella. No podemos ocupar nuestra mente con recuerdos que nos hacen desviarnos de nuestro verdadero objetivo. Yo usé mi propio problema como solución y por eso he decidido escribir este texto.
Hay momentos en que recordar el pasado o ver una película, por ejemplo, nos ayudan a pensar, a arreglar nuestra mente, pues ella es como una habitación y cada cosa debe estar a su lugar para que sepamos donde está cuando la procurarnos. Una mente desarreglada significa confusiones al ser humano: en el amor, trabajo, estudio, familia, amigos, etc.
Muchos de los males que se suceden a una persona son porque su cabeza estaba alborotada, o sea, ella no estaba lista para enfrentar un desafío que la vida le ha preparado. Varias flaquezas que uno tiene son por eso, como los vicios, algunas tipos de enfermedades psicológicas, depresión, etc.
Una buena salida para superar un problema es pensar en aquello que te haces sentir vivo(a), que tiene importancia en tu vida. Necesitas buscar tu momento inspiración, lo que te da fuerza para continuar viviendo o luchando. Cuando encontrares ello, tendrás mucho más que oro en tus manos. Probablemente estarás más cerca de una sabiduría o venciendo a tus miedos. Es por eso que vemos a diario personas que sufren mucho más que nosotros y aun así son ejemplos a los demás, porque han encontrado el motor de su supervivencia que posiblemente es un amor, un hijo, una madre o padre, un ideal que no podemos cuestionar o entonces el orgullo que se tiene a mostrar para los otros que se es más fuerte de lo que se ha imaginado y que aquel ser que todos juzgaban ser débil se ha tornado un héroe para sí propio.
No somos simplemente una máquina que no tiene descanso. Necesitamos en algunos instantes reposar, reflejar, almacenar energías para continuarnos en la lucha diaria. Parar un poco para trabajar después no es vergüenza o derrota, pero un cuidado a nosotros mismos. Rezar, meditar, oír canciones, estar con otras personas, reír un poquito nos ayudan a recargarnos. Mañana cuando estuvieres mejor, estarás inspirado nuevamente a vivir y actuar. Yo busco inspiración en la vida, en las cosas que se suceden y en aquellas que podrían o no tener ocurrido. También me inspiro en el carácter de las personas y en todo que sé y/o gustaría saber, para escribir y supervivir. ¿Y tú, dónde encuentras tu momento inspiración?
Hay personas que dicen que querían ser como yo, y yo les digo que no quieran ello, y que ellas necesitan ser apenas ellas mismas, porque nadie es perfecto, inclusive yo. Apenas supero las críticas sobre mí a respeto de mi modo de pensar y también de escribir, porque a veces parece difícil ser comprendido gramaticalmente o en el sentido metafórico. Sin embargo, no desisto de mí mismo y es eso que te deberías hacer.
¿Te gustas el texto o crees que alguien necesita leerlo? Entonces envíalo, poniendo la dirección del Blog, la categoría y el título del texto.


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