Sexo: el quinto poder
Muchas personas saben que existen cuatro poderes: el ejecutivo (representado por un presidente, gobernador y/o alcalde, que ejecuta una ley), el legislativo (senadores, diputados y concejales, que crean las leyes), el judicial (la justicia, que verifica si las leyes están siendo cumplidas) y los medios de comunicación (que poseen la fama de influenciar una masa), ¿pero y el quinto? Esta es una gran cuestión. Después de muchos análisis sobre qué cosas podrían ocupar tal lugar, he llegado a la conclusión que sería el sexo. ¿Por qué?:
El sexo gobierna los seres vivientes. Son pocas las personas que consiguen vivir sin hacerlo. Quizás debiese a ser el primero de la lista. El poder que ese acto tiene es tan fuerte, que es capaz de causar guerras, revoluciones, cambios de comportamiento en un ser, entre otras cosas. ¡Es realmente una locura!
Pasar más de lo que algunos días sin chingar aflige y enervan a determinadas personas. Ellas “suben por las paredes”, tienen rabia a todo y se irritan con cualquier individuo que esté cerca.
El sexo realmente tiene el poder a transformar un individuo: lo deja más humoroso, acepta ciertas cosas que una persona racional jamás comprendería, ayuda a pensar mejor, también se lo dicen que es muy bueno para la piel.
Mucha gente usa el poder del sexo para lograr un lugarcito en la vida. Varias personas ya han sentado al “regazo” de un jefe para conseguir un cargo o entonces, continuar en el empleo.
Si el sexo es hecho de modo inconsecuente, podrás conducir a la perdición: hace con que el individuo pierda el control de sí propio, siendo controlado por su deseo o por un(a) amante. Caso eso se suceda, ya sabes el tonto que va a ser, ¿no?
¿Cuántos reinos no han sido destrozados o conquistados por causa de un impulso sexual? La historia humana muestra ello a través de las entre líneas.
Muchos casamientos se acaban por falta de sexo, y no apenas por falta de amor como se imagina. Pero, mucha gente prefiere culpar al amor de lo que creer que sean tan vulnerables a un sencillo acto que la pone en una posición un poco instintiva o irracional.
El sexo influencia tanto el ser humano, que cuando él no lo practica en casa, se lo busca en la calle, no importa si es hombre o mujer, rico o pobre, tampoco la religión la cual se haga parte, porque cuando se habla en el tema todos somos iguales.
Una vez yo estaba viendo un programa en la televisión y me he sorprendido muchísimo al ver un león marino luchando con otros machos para proteger sus 15 hembras, y mientras él luchaba, los demás se apareaban con ellas, ya que él no podría derrotar todos.
Tú ya debes haber mirado una vez en la vida perros y gatos estar en celo, y sabes que es horrible: ellos se tornan feroces, disputan la hembra con los otros machos a todo el cuesto, casi una lucha romana, y hay más, ¡nadie puede acercarse de ellos!
En una conversa con distintos tipos de personas, ni todos hablan sobre religión, política, deportes, recetas o problemas de una sociedad, pero hay un que es tema de todas ellas: sexo. Ya no hay tanta inhibición para eso, siendo apenas una entretención.
Es a través del sexo que la humanidad está del tamaño que tiene hoy. Tal vez el sexo sea una de las pocas obligaciones hechas con gusto en esta vida: el individuo se divierte trabajando o entonces, trabaja divirtiéndose.
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